circo para el pueblo

El Imperio de hoy no solo ha imitado al Imperio Romano de la antigüedad en su afán por ejercer su dominio sobre el mundo entero, sino en la forma en que controla a su propia población.

Los grandes medios de comunicación masiva, arma primerísima del Imperio, desarrollan hoy un papel clave en el sostén y la reproducción de la vida de aquellos que habitan el Imperio, dentro y fuera de sus fronteras. La industria cultural e informativa implementada por estos contribuyen a la legitimización del proceder de sus líderes y las leyes que rigen al sistema. Además de crear la añoranza por imitar su estilo de vida en aquellos que  no viven físicamente en EEUU, pero que construyen sus vidas sobre el "sueño americano".

Incluso, cuando aisitimos a grandes eventos como la Cumbre de las Américas en Panamá nos percatamos que tanta (des)información solo tiene por fin el entretenimiento. Podemos ver a nuestros hermanos de causa luchando valientemente y cumpliendo con su deber, pero al mismo tiempo reparamos en los contrarios con el mismo empuje, y aunque llevemos las de ganar todo se quedará ahí, como un gran espectáculo.

Los pueblos seguirán pasando hambre y el sistema imperial solo logrará fortalecer más. Cuando pensamos que le hacemos daño solo logramos reproducir sus lógicas sistémicas.  Hoy también el Imperio ha creado un gran circo, en el cual nos entretiene para hacernos creer que todo marcha de la única forma posible y correcta. 

En la Cumbre asistimos a un gran foro en donde los capitalistas están convensidos en que, como triunfadores del mundo, van a brindar sus experiencias y captar nuevas potencialidades de mercado, y los movimientos sociales de izquierda piensan que asisten a la refundación del subcontiente latinoamericano, ahora más soberano del dominio yanqui. Cada cual piensa los acontecimientos a su forma y los grandes medios se encargan de hacerle llegar a cada público lo que cada quien quiere ver. Así neutralizan a los que se resisten y convencen a los aliados.

La televisora Telesur piensa que está marcando la pauta, pero no reconocer que en cuanto a posicionamiento global es prácticamente desconocida. El periódico The Guardia sencillamente no publica nada sobre la Cumbre, para el Reino Unido este evento no está ocurriendo, no existe. Russia Today solo reporta notas sensacionalista y nada de análisis de fondo. Los medios nacionales latinoamiericanos (en su mayoría en poder de las burguesías locales) solo hablan de Cuba, EEUU y el eventual encuentro entre los mandatarios de ambas naciones.

El resultado, hasta este momento, más previsible, será el de una cumbre que si bien ha sido histórica por la presencia de la isla comunista y del empuje de los movimientos progresistas en América Latina, no podrá trascender verdaderamente en tanto el triunfalismo de la alternatividad se deja engañar por el circo comunicativo del Imperio, por esa trampa eterna de la que parecen no poder escapar.

Si no salimos del circo, por doloroso que nos pueda resultar (igual sucede con el proceso de desnarcotización de un drogadicto), nunca lograremos tener claro cuáles son las estrategias y acciones concretas a seguir a fin de cambiar el orden de cosas que hoy nos oprime.

Andrey Ruslanov / 10.abril.2015