el curioso

Ayer llegaron de Atenas dos amigos del norte. Ellos trajeron consigo una peculiar noticia: los dioses existían y estaban presos en el Olimpo. “¿Presos?”, me pregunté y decidí ir a investigar.

De camino todos se burlaban, ahora Grecia es un país cristiano y nadie cree en los dioses olímpicos. Yo no hice caso y pronto me encontré en la cima de la montaña. Allá todo era rocoso y frío. No había nadie. Me desilusioné porque todo era mentira.

Hoy en la tarde regresé a casa. En el salón encontré a la tía Sofía que llegaba de visita desde Santorini. Ella me contó que unos científicos habían descubierto la Atlántida. Rápidamente cogí mi mochila y fui a investigar.

Andrey V. Ruslanov (Redactado el 27.agosto.2011)